El otro Maradona

Uno, a lo largo de la vida, se ha interesado por la historia; la historia de la patria, de la Iglesia o de determinados sucesos o sociedades que, por lo que fuere, le han llamado la atención. Pero, y hablo de mi caso en particular, los menesteres de la vida cotidiana o la profesión misma, han hecho que esté lejos de haber estudiado la historia de manera sistemática y ni siquiera haya podido leer todo lo que hubiera querido o debido. Ahora, con mayor tiempo disponible, es que se puede leer y aprovechar de buenos libros y estudios que muchas veces han quedado olvidados o postergados por distintos motivos. Y uno vuelve a entender la utilidad del estudio del pasado, reciente o lejano, lo mismo da. No es que al leer y estudiar la historia solamente se disfrute intelectualmente. Se puede volver a reflexionar y/o modificar conceptos, adquirir conocimientos, experiencias, por mano de otros, y admirar personajes que han dejado su sello en circunstancias especiales.

El episodio que voy a desarrollar ahora, probablemente, muchos de los lectores ya lo conozcan, pero para mí significó una perla, por la valentía de quienes lo protagonizaron y el testimonio público de quienes no vacilaron en defender su Fe.

Nos ubicamos en la hermosa provincia de San Juan, en Cuyo, o en Cuio, como lo pronuncian allá, que se sienten cuianos y no cuyanos. Mediados del año 1825. La provincia era gobernada por Salvador María del Carril, un muy joven dirigente masón, de la más pura escuela rivadaviana.

El punto es que Del Carril promulgó la Carta de Mayo, un documento que, entre otras cosas, proclamaba la libertad de cultos y que, en su reglamentación, ambicionaba quedarse con propiedades de la Iglesia con un método confiscatorio. Un método que aplicó Rivadavia en su momento.

Conste que en todo San Juan había una sola persona que se declaraba no católico: el médico estadounidense Amán Rawson, que, aunque bautizado, se declara no creyente. Fue el  padre del médico Guillermo Rawson, cuya figura diera el nombre actual al departamento ubicado en el centro de San Juan.

Aquí tenemos una prueba de la hipocresía del liberalismo masónico anti católico: se legislaba para el beneficio de una sola persona. Un sofisma que lo que ocultaba era un ataque a la Iglesia Católica y la tentativa de quedarse con sus bienes y propiedades.

Volviendo a Del Carril, consignemos que le fue advertido convenientemente, que su Carta de Mayo traería problemas con la sociedad sanjuanina y que, además, él había jurado respetar, defender y proteger a la religión católica.

No obstante ello, Del Carril siguió adelante con su “Carta” y la sancionó y promulgó.

Muy pocos días después de promulgado el documento, se suscitó una  rebelión popular que comenzó en los cuarteles de San Clemente y que terminó con el apresamiento y derrocamiento de Del Carril y la asunción, como gobernador interino, de Francisco Plácido Maradona.

¿Quién era el nuevo gobernador de San Juan?

Francisco Plácido Fernández de Maradona y Arias de Montoya era descendiente, entre otros conquistadores, de Luis Jufré de Loaysa y Monteza, fundador de San Juan y de Juan Jufré de Loaysa y Meneses, fundador de San Luis. Estaba casado con María Mercedes Torres Godoy y Oro, nieta de José Ignacio de Torres Gaete, aquel mártir salteño degollado por los mocovíes, y de Magdalena Fernández de Córdoba y prima de Fray Justo Santa María de Oro.

Para los acontecimientos de la Revolución de Mayo de 1810, Fernández de Maradona, siendo alcalde de primer voto, fue uno de los más decididos impulsores para la adhesión de los sanjuaninos a la Junta presidida por Cornelio Saavedra.

Para los acontecimientos de la Carta de Mayo de Del Carril, Fernández de Maradona formó parte principal de la sociedad sana de San Juan que veía cómo un jovenzuelo liberal quería traicionar su compromiso de proteger su religión y limitar la libertad de la Iglesia para proclamar la Verdad.

Por supuesto que el motín que encabezaron los militares estaba apoyado no solo por la sociedad civil sino, como era de esperarse, por las diversas congregaciones religiosas.

Para quienes han querido despreciar a esta reacción de la sociedad sanjuanina como instigada por las clases menos “ilustradas”, podemos apuntar que el clero sanjuanino era de lo más formado en aquella época donde destacan los Padres Astorga, De Oro o Manuel Torres Godoy y Oro, cuñado de Fernández de Maradona, que era abogado, doctor en teología, Director de la Escuela del Rey, Capellán castrense de San Juan, Canónigo Honorario de Cuyo, etc. Según Sarmiento, un masón de nota nada sospechoso de clerical, cuando el cura Torres Godoy era el rector de la Escuela del Rey, poseía “el más bello plantel de educación primaria”. 

Las fuerzas que avanzaron sobre la casa del gobernador y otras instalaciones lo hacían detrás de un estandarte con la inscripción “Religión o muerte”.

La asonada terminó con la asunción de Fernández de Maradona como gobernador interino y cuyo primer acto de gobierno fue promulgar la siguiente proclama:

1º) Que la Carta de Mayo sea quemada en acto público, por medio del verdugo porque fue introducida entre nosotros por la mano del diablo para corrompernos y hacernos olvidar nuestra religión católica, apostólica y romana.

2º) Que la Junta de Representantes sea deshecha y en su lugar se ponga el Cabildo, tal como estaba antes, y toda la administración de justicia.

3º) Cerrar el teatro y el café por estar profanados porque allí concurrían los libertinos para hablar contra la religión.

4º) Que los frailes se vistan de frailes.

5º) Sancionar en toda la provincia la Católica Apostólica Romana como la religión de San Juan.

6º) Imponer una contribución para el pago de la tropa.

Pocos días después de la asonada, Fernández de Maradona extiende un salvoconducto a Del Carril que huye a Mendoza en busca de ayuda.

Cuatro meses más tarde, Del Carril vuelve a San Juan apoyado por las tropas mendocinas de Aldao y en un breve combate en La Rinconada las tropas sanjuaninas son desorganizadas y vencidas.

La breve epopeya de los católicos sanjuaninos había terminado.

Conocemos el posterior itinerario político de Del Carril, siempre ruinoso para la patria: instigador del fusilamiento de Dorrego, socio de Inglaterra y Francia contra Rosas, promotor de cuanta ley masónica y liberal se concibiera luego de la caída del Restaurador.

Desconozco dónde y cómo fue el final de la vida de Fernández de Maradona, pero a él se le podría aplicar aquella frase de Nuestro Señor Jesucristo: “a quien me reconociera delante de los hombres, yo lo reconoceré delante de mi Padre”.

5 comentarios sobre “El otro Maradona

Agrega el tuyo

  1. Interesantísima la nota, respecto de una contingencia generalmente desconocida y, si se ha hablado de ella, seguramente mal transmitida y tendenciosamente explicada. Un importante aporte a la historia de nuestra Patria y, particularmente, de la historia cuyana, donde tantos dignos del vilipendio han sido ensalzados y tantos patriotas olvidados. Otro Maradona, por cierto, tan distinto… Gracias, Antonio.

    Me gusta

  2. Al matón y al prepotente se lo frena con una fuerza igual o mayor, y cuanto antes.
    Que interesante saber que en algún momento de nuestra Patria, la sociedad tenía anticuerpos y recomponía el daño.
    Nada de filosofar, o esperar hasta el sábado a la tarde para protestar en la plaza o para «mostrarle cuantos somos». Nada de ir a la justicia para que «investigue el caso» durante 17 años.
    Que tragedia y que caro para el País fueron las sumas de todos esos salvoconductos y esas libertades a toda esta clase de energúmenos que militaban en contra y solo servían para demoler.
    Que tragedia nuestra anomia actual.

    Me gusta

  3. Una historia que muestra cual es nuestra verdadera raíz. La misma bandera de Facundo. Legislaron para el 0.0001% de la población, como hoy también ponen leyes inicuas para ganar los votos del 0,12 % (Censo 2022 dixit). Edificante ejemplo de valor. Gracias Antonio

    Me gusta

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Un sitio web WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: